Cuando arrancás, lo más difícil es elegir qué comprar. Hay cientos de productos y querés acertar. Mi consejo: empezá por lo que se explica fácil, se pide mucho y se vuelve a comprar. Después, con tus clientas, vas a ir viendo qué más te piden.
1. Lubricantes y geles
Son el producto más fácil de vender porque todo el mundo los usa y se terminan. La clienta que queda contenta vuelve sola. El Gel Diabólico es el más vendido de mi tienda: ultra deslizante, no se seca rápido y rinde un montón.
Tip: ofrecé siempre un lubricante con cada juguete. Es la venta extra más natural que existe.
2. Juguetes para empezar
Muchas clientas nunca tuvieron un juguete y les da vergüenza preguntar. Las balas vibradoras y los juguetes chiquitos son perfectos: son discretos, accesibles y fáciles de explicar. Son la puerta de entrada.
3. Succionadores
Es uno de los productos que más se piden. Mucha gente ya escuchó hablar de ellos y llega preguntando directamente. No tenés que convencer a nadie: solo explicar cuál conviene.
4. Juegos, cartas y dados
Ideales para regalos, despedidas y cumpleaños. Son divertidos, no intimidan y los compra hasta la persona más tímida. Además, te abren la puerta a mostrar el resto de los productos.
5. Perfumes con feromonas y cosmética
Se venden muy bien a personas que todavía no se animan a comprar un juguete. Funcionan para regalar y para que la clienta te conozca.
¿No sabés qué combinar?
Para eso armé el Kit Emprendedora: una selección de los más vendidos, de alta rotación y fáciles de explicar. Está pensado para que puedas empezar aunque nunca hayas vendido este tipo de productos.
Y si querés que te ayude a armar tu pedido según tu público, escribime y lo vemos.
— Jose

